La comunicación está guiada por los sentimientos y por la información que transmitimos y comprendemos. La comunicación nos sirve para establecer contacto con las personas, para dar o recibir datos, para expresar o comprender lo que pensamos, para transmitir nuestros sentimientos, algún pensamiento, idea, o simplemente experiencias vividas con los otros, y nos unimos o vinculamos por el afecto.
Por esta razón se dice que la familia es la primera escuela, donde aprendemos cómo comunicarnos y eso nos permitirá saber cómo nos involucramos con las demás personas. Asimismo cada una tiene un patrón en el cual logran establecer lazos de integración, emociones, y distintas formas de pensar satisfaciendo así las necesidades de todos los miembros del grupo familiar.
Cuando existe la comunicación en una familia, seguramente se puede afirmar que existe un compañerismo, una complicidad, un ambiente de unión y afecto en la casa. Habrá sobretodo un respeto mutuo y unos valores más asentados. Sin embargo, crear este clima de comunicación en la familia, no es así una tarea tan fácil. Hay que ayudar a los hijos con prácticas, es decir, que los padres introduzcan mecanismos que faciliten la comunicación.
Cuando la familia es capaz de dejar claros los límites y normas entre distintos grupos de la familia, la comunicación entre sus miembros tiende a ser más directa, eficaz y transparente. Esto significa que si los adultos en su rol de padres tienen un desacuerdo, deben ser capaces de no traspasar ese desacuerdo a la pareja y deben además tratar de no involucrar a los hijos en la discusión. Es algo que deberán resolver como padres, para luego transmitir a los hijos su decisión.
Es por ello que todo eso se logra cuando hay integración, unión, buena interacción en la pareja, además debe existir una excelente formación en valores reforzando en todo momento normativas como: permisos, salidas, paseos, deberes en la casa y en la escuela para que exista respeto y responsabilidad en los que hacen, igualmente es necesario que incluyan a los niños en la conformación de las reglas pues esto permitirá estar seguros a los padres, aumentando su credibilidad y eficacia para lograr que las mismas se cumplan.
Recomendaciones para mejorar la comunicación entre padres e hijos
- Ser correctos al tomar decisiones.
- Crear un clima emocional que facilite la comunicación.
- Ponerse en el lugar del otro para entenderlo de manera adecuada.
- Escucharlo con atención e interés
- Expresarse con términos adecuados.
- Evitar en lo posible imponer lo que se quiere.
- Dar a conocer sus sentimientos.
- Tratar en lo posible la comprensión en cualquier situación presentada.
Referencia bibliográfica:
